Llepaires

Mesells, a votar !!!

Posted on Updated on

Barcenas, Millet, Camps, Pujol, Bigotes, Prenafeta, Fabra, Madí, Cotino, Gordó, Granados, Pujol Ferrusola, Aguirre, Bustos, Urdangarín, Pallerols, Matas, Alavedra, Baltar, Crespo, Castedo,  Prat, Cuevas, Montull, Arias Cañete, Poblet, etc, etc… us esperen, és el gran dia de la democràcia, no els hi podeu fallar…

Anuncis

El gran culebró per Jordi Évole

Posted on Updated on

dimarts  24 gener 2017 20 02  Bruselas FOTO  ACN   Laura Pous El president de la Generalitat  Carles Puigdemont  durant el seu discurs al Parlament Europeu el 24 de gener a Brussel les  horitzontal

De nou, en Jordi Évole, la clava i diu allò que els mitjans al servei del poder amaguen dia rere dia…

Quines ganes que tinc de baixar-me l’última temporada de la sèrie que ho està petant a Catalunya: ‘El procés’. Estic en suspens. A sobre, aquesta setmana els guionistes s’hi han esforçat molt. Hem vist grans episodis:

–El de ‘Jo pregunto a Puigdemont‘, amb polèmica posterior per saber qui eren els figurants que es van atrevir a preguntar el que van preguntar.

–El del ‘Viatge a Brussel·les del trio ‘La la land’, un èxit de públic i de crítiques.

–El titulat ‘Secrets a crits’, protagonitzat per Santi Vidal, actor que va entrar en el culebró avançada la sèrie, i a qui han hagut de matar per excés de protagonisme, i potser de transparència. El capítol se l’han descarregat molt fora de Catalunya.

–I el més recent, ‘Sí condicional de la CUP‘, els membres de la qual han passat de ser colpejats en manifestacions a ser colpejats en tertúlies, i a qui els guionistes més convergents (i fins i tot alguns republicans) han volgut matar en més d’una ocasió, però els directors de la sèrie no volen perquè tenir-los en pantalla els fa arribar a un públic difícil, dels que no veuen la tele, i ara mateix són imprecindibles per mantenir El procés a la graella televisiva. El més curiós és que els actors de la CUP vulguin seguir participant en una sèrie tan comercial.

EL PROCÉS, TEMA SECUNDARI

A mi l’episodi ‘Jo pregunto a Puigdemont‘ em va agradar pel component imprevisible. Vaig haver de pessigar-me unes quantes vegades per verificar que el que estava veient ho estaven emetent en directe per TV-3. Les meves sensacions van ser semblants –no superades– al dia que TVE va retransmetre la Gala dels Goya del ‘No a la guerra’. En aquest capítol apareixien ciutadans anònims preguntant al president per coses que no tenien res a veure amb el procés. Que si l’atur, que si la sanitat, que si l’educació… Gairebé ni semblava un episodi de la sèrie. És el que té deixar el culebró en mans poc professionals. Això sí, felicito els periodistes de TV-3 que van escaletar els temes dels quals es parlaria i van aconseguir aquest ordre. I em pregunto: ¿algun periodista hauria fet una entrevista a Puigdemont en què el procés fos tema secundari? Potser és que, al no ser –com sí que ho eren alguns dels ciutadans– experts ni en sanitat, ni en educació, quan entrevistem un governant preferim l’argumentari polític, que curiosament és el que interessa al governant.

FINAL D’INFART

Però aquest capítol va ser una raresa. De seguida va venir el de la conferència de Brussel·les, i el que ens va interessar destacar van ser coses com: ¿Quants europarlamentaris hi van assistir? ¿El públic estava comprat? ¿La conferència va ser un èxit o un fracàs? O sigui, els temes que donen ritme al culebró. Diuen que aquesta temporada serà d’infart. Fins i tot que el final és tan fort que potser fins i tot ve un jutge i en prohibeix l’emissió. Una garantia que augmenti la parròquia d’un culebró que no té fi. I que entreté molt, aquí i allà.

Estados Unidos se queja de que interfieran en sus elecciones cuando lleva años haciendo lo mismo

Posted on Updated on

cia

Article d’Owen Jones publicat a eldiario.es en col·laboració amb The Guardian:

Mientras escribo, el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump –que pronto se convertirá en la persona más poderosa del mundo– está teniendo una rabieta en su cuenta de Twitter. Perder la aprobación popular puede ser devastador para el ego de un plutócrata intolerante, y las acusaciones de que el gobierno de Vladímir Putin intervino para ayudarlo a ganar las elecciones le están sentando fatal.

¿Será verdad que Putin intervino en las elecciones estadounidenses? Es absolutamente posible, aunque las pruebas de la CIA (que tiene a su vez un historial sospechoso) y el FBI se deben analizar detalladamente, al margen de lo que pensemos de Trump. Y si el establishment demócrata decide culpar a una potencia extranjera de la presuntamente impensada calamidad de una victoria de Trump, no estarán aprendiendo ninguna lección de su derrota.

Esto no significa que no se deba tomar en serio la supuesta interferencia del gobierno ruso. Putin encabeza un gobierno de derechas, corrupto y autoritario que persigue a la comunidad LGBT, que llevó adelante una guerra sanguinaria en Chechenia y que ha cometido crímenes espantosos en Siria, aliado con la dictadura de Bashar al Asad. Es un modelo a seguir para los populistas de derechas de todo Occidente, desde Trump hasta UKIP, desde el Frente Nacional francés hasta el Partido de la Libertad de Austria. Sus maniobras antidemocráticas deberían ser escudriñadas y condenadas.

Pero si bien los estadounidenses tienen todo el derecho a enfadarse por la presunta interferencia en su proceso político, también es cierto que se han visto en el espejo y la imagen debería inquietarles.

Estados Unidos es un líder mundial en el arte de intervenir en los asuntos internos de otros países. Y su interferencia va mucho más allá de hackear los correos electrónicos de los partidos que llevan las de perder. Según una investigación del politólogo Dov Levin, entre Estados Unidos y la Unión Soviética/Rusia han intervenido no menos de 117 veces en elecciones extranjeras entre 1946 y el año 2000, o “en una de cada nueve elecciones nacionales, competitivas y ejecutivas”.

De hecho, uno no podría comprender las relaciones actuales entre Estados Unidos y Rusia sin reconocer el papel que tuvo Estados Unidos en los asuntos internos de sus enemigos durante la Guerra Fría. Como escribió Stephen Cohen, después del colapso de la Unión Soviética, el trabajo de los asesores estadounidenses “fue nada menos que el de misioneros en una cruzada para transformar la Rusia postcomunista en una copia de la democracia estadounidense y del sistema capitalista”.

cia4
En cuanto asumió Bill Clinton como presidente en 1993, sus expertos hablaron de “formular una política de tutelaje estadounidense” que incluía el desvergonzado apoyo partidista al presidente Boris Yeltsin. “Misioneros y evangelistas políticos, normalmente llamados ‘asesores’, viajaron por toda Rusia a principios y mediados de los años 90″, remarca Cohen. Muchos estaban financiados por el gobierno estadounidense. Zbigniew Brzezinski, antiguo consejero de Seguridad Nacional, decía que Rusia “estaba cada vez más cerca de una quiebra occidental de facto”.

Los resultados fueron, por decirlo suavemente, desastrosos. Entre 1990 y 1994, la esperanza de vida de los hombres y mujeres en Rusia cayó de 64 y 74 años respectivamente a 58 y 71 años. La escalada de la mortalidad fue “más grande que la de cualquier otro país industrializado en tiempos de paz”. Mientras se fortalecían los nuevos oligarcas, la pobreza y el desempleo no paraban de aumentar. Los precios subieron dramáticamente. Las comunidades quedaron devastadas por la desindustrialización, y se desmantelaron las protecciones sociales.

Para horror de Occidente, la popularidad de Yeltsin caía en picado al punto de que no se podía descartar un posible triunfo comunista en las elecciones de 1996. Yeltsin recurrió a los oligarcas, que utilizaron todos sus recursos para llevar adelante una campaña sin escrúpulos. Como escribió Leonid Bershidsky, fue “un suceso trascendental que socavó una democracia débil y llevó al surgimiento del régimen dictatorial de Vladímir Putin”.

Incluso se alega que, en 2011, el principal aliado de Putin –el entonces presidente Dmitry Medvédev– sugirió en privado que las elecciones estaban amañadas. Justo antes de las elecciones, a Rusia le concedieron un enorme préstamo del FMI, respaldado por Estados Unidos, que –como señaló en ese momento el New York Times– se esperaba que “ayudara al presidente Boris Yeltsin a ganar las elecciones”.

Yeltsin confió en los estrategas políticos estadounidenses –incluido un antiguo asesor de Bill Clinton– que tenían línea directa con la Casa Blanca. Cuando finalmente Yeltsin ganó, en la portada de la revista Time se leía: “Los yanquis al rescate: la historia secreta sobre cómo asesores estadounidenses ayudaron a Yeltsin a ganar”.

Sin el caos y las privaciones del gobierno de Yeltsin –apoyado por Estados Unidos–, probablemente no se podría haber consolidado el putinismo. Pero no se trata sólo de Rusia. El historial de intervenciones estadounidenses en los asuntos internos de otros países es largo.

Tomemos como ejemplo Italia en 1948: mientras se desplegaba la Guerra Fría, Estados Unidos temía que en Italia ganara las elecciones la coalición socialista-comunista. Se prohibió a los italianos que “no creyeran en la ideología de Estados Unidos” siquiera entrar al país, se orquestó una campaña de propaganda masiva que incluía hasta cartas a millones de estadounidenses de origen italiano. Y el Departamento de Estado lo dejó claro: si ganaba las elecciones el partido equivocado, “no habría más ayudas de Estados Unidos a Italia”. Los esfuerzos fueron un éxito. Fueron las primeras de muchas elecciones italianas que tuvieron interferencias de Estados Unidos.

cia3

Otro ejemplo es la participación confesa de la CIA en el golpe militar de 1953 que derrocó a Mohamed Mosaddeq, presidente democrático y laico de Irán: el golpe se “llevó a cabo bajo instrucciones de la CIA, como un acto de política exterior estadounidense, concebido y aprobado por las más altas esferas del gobierno”, como luego confesó la agencia de inteligencia. No se puede comprender la revolución iraní de 1979 sin este golpe de Estado. ¿Y el derrocamiento asesino de Salvador Allende en Chile en 1973, a cargo de Augusto Pinochet y respaldado por la CIA?

Y hay ejemplos más recientes: el golpe de Estado contra Manuel Zelaya en Honduras en 2009. La entonces secretaria de Estado, Hillary Clinton, se negó a calificar la destitución de Zelaya como un “golpe militar”, porque eso hubiera significado la suspensión de la ayuda estadounidense que recibían incluso las Fuerzas Armadas hondureñas. En lugar de pedir la restitución del presidente Zelaya, Clinton pidió nuevas elecciones. La ayuda estadounidense, que incluía ayuda militar, siguió llegando a Honduras, aunque los disidentes eran reprimidos brutalmente, resurgían los escuadrones de la muerte y se recrudecía la violencia contra el colectivo LGBT. Y se llevaron a cabo elecciones injustas y boicoteadas a lo largo y ancho del país.

Chilean Army troops positioned on a rooftop fire on the La Moneda Palace 11 September 1973 in Santiago, during the military coup led by General Augusto Pinochet which overthrew Chilean constitutional president Salvador Allende, who died in the attack on the palace. Next 10 December 2007 marks the first anniversary of Pinochet's decease at the Military Hospital in Santiago, where he had been admitted a week before following a heart attack.   AFP PHOTO (Photo credit should read OFF/AFP/Getty Images)

Sin duda, las acusaciones de interferencia rusa en las elecciones presidenciales estadounidenses son alarmantes, pero también hay en juego una doble moral. Pareciera que para Estados Unidos sólo está mal intervenir en los procesos democráticos cuando las víctimas son ellos. Estados Unidos ha intervenido con total impunidad en los asuntos internos de muchos países. El día que se juzgue toda interferencia de igual forma –como un escándalo democrático, indigno de cualquier gran nación– será un gran día de verdad. 

Entrevista a Guillem Martínez: “La gran ilusión”

Posted on Updated on

guillem1 Ja fa un temps que segueixo les reflexions del periodista català Guillem Martínez. Habitualment comparteixo força les mateixes i si no és el cas valoro com molt interessants i necesssàries aquelles amb les que discrepo. Aquest novembre ha publicat el llibre “La gran ilusión” que malauradament ha estat silenciat per tot l’entorn mediàtic “oficialista” que acompanya el procés independentista. Us deixo una entrevista que li van fer fa uns dies a El confidencial:

Y Guillem Martínez (Cerdanyola, 1965) volvió a coger su fusil. Tras varios años buscando las cosquillas a la Transición y a la errática cultura generada por la misma, el escritor y periodista (‘El País Cataluña’, ‘CTXT’) ha decidido coger el toro independentista por los cuernos… y que sea lo que dios quiera.

En ‘La gran ilusión (Debate, 2016) vuelve a hacer una demostración de heterodoxia al tratar con escepticismo (y humor) el choque de trenes entre España y Cataluña. Como si lo que se cociera por debajo tuviera poco o nada que ver con lo que leemos habitualmente en los inflamados periódicos a ambos lados de la frontera. O el gran teatro político del tormentoso matrimonio hispano-catalán.

PREGUNTA. Escribe que el ‘Procés’ tiene más de propaganda que de realidad. ¿Cómo le explica esto a alguien que viva alarmado por el quilombo mediático y político que genera el ‘Procés’ desde hace varios años?

RESPUESTA. Que, simplemente, se alarma por otra escuela de propaganda. Los ejes comunicativos del Govern y del Gobierno, durante los últimos años son, respectivamente, que existe un ‘Procés’ imparable hacia la independencia, sabiamente gestionado por un Govern -que, por cierto, al menos esta mañana a primera hora aún no ha legislado nada al respecto-. A su vez, por reacción a ese ‘Procés’, España se resquebrajaría ‘à gogó’, si no fuera porque hay un gobierno fuerte que no sólo practica las reformas que España necesita, sino que, por el mismo precio, defiende la democracia, la soberanía -la que no defiende en Bruselas, se supone-, la Unidad Nacional y bla-bla-bla.

Recordemos que, por ejemplo, uno de los argumentos para hacer puré al PSOE y, en ese trance, que apoyara a Rajoy, era que Cataluña se estaba independizando encima. Recuerden, en fin, que la independencia inapelable de Cataluña estaba prevista, por parte de los grandes ideólogos del ‘Procés’, para 2014. Relativicen siempre, en fin, los discursos gubernamentales, y miren con cara de póquer sus elisiones.

P. Casi todo el mundo interpreta el ‘Procés’ como un objeto desestabilizador, pero usted escribe que “ha servido para controlar la crisis de régimen en Cataluña”. O sea, que más que desestabillizar, estabilizaría. ¿En qué sentido?

R. En su sentido más peronista. El ‘Procés’, antes que un movimiento político -para el que, como su nombre indica, son necesarias políticas-, es un movimiento de fe. Consiste en creer, sin pruebas, que el Govern está haciendo lo que dice. Y en dejar de observar lo que hace. ¿Qué hace? Está haciendo, con menor soberanía y poder, lo que cualquier gobierno en el Sur. Austeridad y postdemocracia. Pero con una cohesión social mayor, y una erosión política menor que la que sufren otros Gobiernos. Sí, en la Península, al parecer, no existe la erosión gubernamental -Madrid, Andalucía, o el Gobierno Central pueden ser la prueba-. Pero yo diría que en Cataluña, gracias al aplique ‘Procés’, aún menos.

Quizás la aportación del ‘Procés’ sea eso. Un peronismo inesperado en Europa. Lo que tiene gracia. Todo el mundo observaba a Errejón a ver si se sacaba de la chistera un Perón y chorrocientos descamisados, y van y se lo saca, zas, el catalanismo conservador -sí, participan en él otros catalanismos, pero la música y la letra son del catalanismo conservador-. La ANC -Assemblea Nacional Catalana- es, en ese sentido, una institución única en Europa. Hay algo parecido en Polonia, pero es abiertamente fascista, algo que, desde luego, la ANC no es. Ni siquiera Trump tiene algo parecido a la ANC, una organización progubernamental, bastante popular, que une a la sociedad en torno a un gobierno. Y que evita su desgaste, le da la razón, le disculpa, le apoya. Fabrica días históricos/domingos peronistas.

Sobre el componente desestabilizador del ‘Procés’. El tema territorial ha sido la única divergencia, el único mal rollo permitido en los últimos 40 años. En detrimento de otros temas, como la propiedad, la calidad democrática, la corrupción. En tanto que tema único, tiene componentes estabilizadores, pero también  desestabilizadores. Verbigracia: la Unidad Nacional esa está representada en el rey. Si se rompe, el rey pasaría a mejor vida -literalmente: tendría que irse a vivir, como un pachá a, pongamos, Barbados, sin el engorro de tener que inaugurar el Año Judicial después del almuerzo, por ejemplo-. Sería desestabilizador, en fin, un proceso efectivo de indepe o, incluso, de mucho menos, un proceso efectivo de reparto de la soberanía del Estado con otras entidades, como el Estado federado, o el Municipio. Por lo que yo sé, no se está produciendo ninguna de esas dos cosas.

lagranilusionP. ¿Qué papel ha jugado la construcción léxica en el ‘Procés’?

R. Ha sido fundamental. Ha creado un nuevo tipo de emisión y recepción de mensajes políticos. No sé. Yo digo buenos días en un mitin de CDC o de ERC, y no pasa nada. Lo dice un cuadro indepe, y todo el mundo entiende que habla de indepe. Los palabros del ‘Procés’, por otra parte, son únicos en el mundo mundial, lo que tendría que ser una orientación de que no son traducibles, por lo que tienden a ser un bien para el exclusivo consumo interno. Palabras sencillas y nítidas como un botijo, tales como “autodeterminación”, han sido sustituidas por alocuciones largas y de significado, por tanto, dudoso y manipulable desde el poder. Como “derecho a decidir”. ¿Qué diablos debe de significar eso? ¿Decidirlo todo? ¿Lo que te digan?

P. ¿Cuáles son sus palabras favoritas del ‘Procés’?

R. “Crear-estructuras-de-Estado” es la monda. ¿Qué significa? Supongo que lo que te digan. En todo caso, la Generalitat está fabricando, desde 2012, estructuras de etc. como si no hubiera un mañana. Por lo que Cataluña, ahora mismo, debería tener más estructuras de Estado que el Valle de los Reyes.

“Referéndum” pasa a ser “consulta”, un palabro que solo existe en España es decir, glups, en su cultura democrática -de todos, snif, conocida-. “Independencia” pasa a ser “Estado propio” -lo que no es mucho; Baviera, Arkansas lo son; y Jalisco; y Jujuy; Cataluña lo ha sido en varias ocasiones, por cierto; Cartagena, o Jerez, o Cádiz, o Alcoi, pues también-.

“Desconexión” es mi favorita, sin duda. Suple a “independencia”. Es decir, la omite. Y no existe en ningún tratado internacional, por lo que vete a saber lo que significa. Ningún territorio, salvo en algún soneto, ha desconectado de un Estado en la historia de la Humanidad ¿Cómo se desconecta un territorio de un Estado? Al parecer, no por las vías tradicionales por las que se independizan Estados menos civilizados, al parecer, que Cataluña, como EE.UU, la India o Irlanda. El Govern, en todo caso, va señalando lo que es o no desconexión. Es decir, va depurando su significado. Periódicamente, va informando que, si no se produce, no es por culpa suya, sino por culpa del Estado. Lo que tiene guasa. No me imagino a Jefferson diciendo al pueblo norteamericano: lo siento, recojan el té del agua, que el rey George no quiere que nos desconectemos.

“Desobediencia” es otra palabra que está subiendo enteros. Ninguna autoridad catalana ha desobedecido. En el trance de ser llevados a juicio por ese delito, por parte de un Estado un tanto gore, han intentado demostrar que la desobediencia jamás ha estado en su ánimo y acción. Lo que, me temo, es cierto. La desobediencia es el sello, diría, del Procés. Si se produjera -si la Gene y la sociedad, verbigracia, optaran por el impago de impuestos al Estado- sería la señal de que el ‘Procés’ existe. Anyway. La gran palabra de ‘Procés’ es, ahora que lo pienso, ‘Procés’. Se ha convertido en un sinónimo de “independentismo”, cuando no está claro -nada claro- que lo sea. De hecho, la tradición independentista catalana tiene poco que ver, culturalmente, con el ‘Procés.’

P. Asegura que CiU hubiera tenido problemas para refundarse/sobrevivir sin el ‘Procés’. ¿Por qué?

R. CiU es un partido que había sido, ojo, ponente constitucional. Su compromiso con el Régimen del 78 ha sido más allá del deber. Posteriormente a 2010, CiU, en el Congreso, votó como una posesa la austeridad y la contrareforma. Paralelamente a ello, los casos de corrupción -si no su tradición corrupta- se fueron desvelando con mayor violencia. En parte -caso Pujol-, por los chivatazos del Estado -si uno lo piensa fríamente, la mayor consecuencia política del Procés es que el Estado ha dado por roto su pacto histórico con CiU, de manera que ha filtrado informaciones sobre CDC que se cuida mucho de filtrar sobre otros partidos-. Por otra parte, CiU, junto con PP y PSOE, está relacionada con el despiece del Estatut de 2006 -la casilla de salida del ‘Procés’-.

De hecho, Mas pactó con ZP en Moncloa pelarse la financiación proto-federal de aquel Estatut y la incorporación del palabro nación, a cambio de que ZP, ese filántropo, le diera una patada a Maragall y asegurara a Mas la presidencia. Cuando por fin accedió a Presi, inició la austeridad antes e, incluso, con mayor violencia social, que el Gobierno. En el momento inicial de los recortes, con la Llei Omnibus -posiblemente inconstitucional, si bien al TC, por lo visto, le ponen otras posibilidades de anticonstitucionalismos-, la sociedad sufrió recortes superiores, en aquel momento, a los de Grecia, que se dice rápido. En 2012, cuando CDC abraza el Procés, era un Gobierno corrupto, quemado y sin futuro. Y mira. Ha tenido tiempo hasta para refundarse precariamente; diría que al cuadro y al votante le va una CDC más católica, dura y liberal que la reformulada; ya llegará, supongo-. Incluso hubiera tenido tiempo de aprender a nadar o sánscrito. El ‘Procés’ le ha quitado presión y responsabilidad.

P. ¿No es Artus Mas un independentista de corazón?

R. De corazón, hasta Miss Alicante está en contra de que los niños lloren de hambre y frío. Por otra parte, la cultura de Mas no encaja con la cosa indepe. Con el conflicto. A menos que la cosa indepe se module para encajar en él. Posiblemente es lo que está pasando. Se ha creado una cultura indepe XS para millones de Mas, que se contentarían con cambio de financiación, con el reconocimiento como nación, y con que las izquierdas tuvieran dolor miserere. Si el Estado no mete la pata -visto lo visto, Cataluña sólo será indepe si el Estado la mete hasta el cuello, algo que está empezado a hacer; se está erosionando al optar por solucionar un problema político por la vía penal, en plan Proceso de Burgos-, me temo que el final del viaje será solucionar ese par de temas. Financiación y ‘nació’. No lo del miserere, que de eso se encarga la Divina Providencia.

No es mucho para un Estado. Pero, por ahora, es un cambio cultural inasumible para este Estado, me parece, obsesionado por conceptos preconstitucionales, que se incorporan a la Consti vía tradición aconstitucional, vía la Ley de Reforma Política. Como es el caso del concepto Soberanía Nacional. O, no viene al tema, o sí, la monarquía.

P. Hace tiempo escribió que la relación de la CUP con la antigua CiU podía acabar en desgracia, a lo novela de Marsé: “Algo pasa entre CUP y Junts pel Sí. Posiblemente, pasa lo que siempre pasa en una novela de Barcelona. Charnego se enrolla con pija y, en el tercer acto, se produce una brutalidad inaudita protagonizada por señores de Barcelona que se han pasado los dos actos anteriores riéndole las gracias al Pijoaparte”. ¿Cuál es la situación ahora del pijoaparte en el Procés?

R. Si esto fuera una novela de Barcelona, a la CUP le rompieron las piernas cuando la investidura de Puigdemont, de manera que ahora camina como un ‘breakdancer’. ¿Cuál es la situación de la CUP? En el trance de permitir gobernar a guién permitió gobernar, perdió -es preciso señalarlo- menos dignidad que el PSOE. No obstante, diría que ahora está de oyente. Endiña algún preciosismo testimonial de izquierdas en el discurso oficial y, parece ser, votará los presupuestos. Y aquí se ha de señalar que no es importante votar los presupuestos en una autonomía, mucho menos si está intervenida. En defensa de la CUP se debe de señalar que tiene el mismo problema que otras izquierdas peninsulares. No le sienta bien la institucionalización. No se orienta. Choca con el tempo institucional. O no lo comprende. No ha encontrado en las instituciones el mojo. Lo que es un asunto que nos debería inquietar a los que esperamos algún cambio político-institucional en nuestra biografía. O, al menos, cada 90 años.

P. Colau y los comunes se han lanzado a disputar el relato del independentismo. ¿Quién va ganando esa batalla?

R. Por ahora, no es una batalla, diría. Es una ‘drôle de guerre’. Nadie se emplea a fondo en ella aún. Quizás un poco más ERC, la sucesora, no se sabe hasta qué punto -deiológico- de CDC. Sería deseable que la batalla no fuera por el Procés. Sino contra él. La situación catalana sólo se soluciona con un referéndum. Y el 80% de la sociedad catalana está, al parecer, por él. Hay más pro-referéndum, se diría, que indepes. El propio hecho del referéndum sería una ruptura política, la jubilación de conceptos como el de Soberanía nacional, que arrastramos desde la I Restauración. Sería deseable que la batalla fuera por ese referéndum. Contra el Estado que lo niega, y contra el Processisme que lo instrumentaliza y lo rentabiliza, que sabe que nunca jamás habrá referéndum bajo sus elementos de presión, que son meramente folclóricos -manis de varios millones un día al año, consumo de productos con estelada-.

Es preciso que los políticos expliquen si ese referéndum es posible, que expliquen cómo acceder a él, y si quieren acceder a él. Que expliquen su precio. Que dejen de decir, cada 18 meses, que eso se soluciona en 18 meses. Que digan, si es el caso, que son 18 años. Que digan, si es el caso, que no pueden, o no quieren. Que dejen de decir que si todos lo deseamos con fuerza, se hará realidad, como en una peli de baseball, que traten a la sociedad como adulta. El Procés es una bicoca para los políticos. Les otorga honor y estabilidad a cambio de nada, de palabras, de una declaración reiterada de intenciones. Sería deseable que lo comunes no se incorporan a esa dinámica, que no asumieran el Procés como política, sino como su aplazamiento. Que renunciaran a esa zona de confort para los políticos, esos mamíferos que buscan, de manera innata, zonas de confort.

“Portes giratòries del franquisme català” de Lluc Salellas

Posted on Updated on

franquistes-catalans-990x380

I com encara vaig rebent comentaris de trolls que insulten i menteixen descaradament a les xarxes donant lliçons de catalanitat, amagant que el 1714 fou un enfrontament entre famílies reials (i els nobles catalans van triar la que els va deixar amb el cul a l’aire i en mans de l’enemic) i negant que el cop d’estat del 1936 i el franquisme van estar recolzats, finançats i ideologitzats per desenes de milers de catalans (es veu que ara, els catalans de dretes son més purs i demòcrates que la resta del món), volia compartir un article de Crític que ens presenta algunes de les famílies catalanes que van tenir i tenen el poder a Catalunya des de fa més de 80 anys… ooohhh… sorpresa!  la nostra Junta del Barça, la nostra Caixa o la nostra Estrella Damm (com mola l’anunci de Formentera, eh?) estan plenes de franquistes còmplices de les tortures o de les fosses comuns…

A veure si llegint una mica algun convergent (pdecateués ?) hiperventilat descobreix altres visions de la realitat… aquí l’article:

Portes giratòries del franquisme català. Els Samaranch, els Lara, els Vilarasau, els Cortina, els Carceller o els Gay de Montellà són exemples de famílies enriquides durant el règim dictatorial, que van arribar a tenir càrrecs polítics i, en alguns casos, bones connexions amb el general Franco. Arribada la democràcia, tots ells van continuar amb èxit els seus negocis. CRÍTIC repassa aquí la trajectòria política i empresarial de 10 cognoms catalans vinculats, directament o indirectament, amb el règim. El text és un fragment del llibre ‘El franquisme que no marxa’, escrit pel periodista Lluc Salellas, editat per Edicions Saldonar i pel Grup Barnils.

L’empresari Fèlix Millet és l’autor de la coneguda frase que explica que a Catalunya han manat sempre les mateixes 400 famílies, i que s’han repartit “el pastís” empresarial i financer del país. És una idea que ha estat molt recurrent en els debats polítics dels últims anys després que es destapés el frau del mateix Fèlix Millet i de Jordi Montull al capdavant del Palau de la Música. Es tracta de la realitat econòmica i de classe (alta) explicada de forma ben simbòlica per un dels protagonistes de la història. Com els Millet, la majoria de les grans famílies empresarials catalanes d’avui dia són hereves de les grans fortunes que van sortir beneficiades de la victòria de l’Alzamiento Nacional l’any 1939. De fet, aquell any va ser l’últim en què Catalunya i, en conseqüència, l’Estat espanyol van viure un episodi de ruptura. La victòria de Franco representa l’última taula rasa a partir de la qual s’edifiquen les estructures d’Estat i de poder que han continuat vives i fonamentades fins avui.

I és precisament per això que, talment com en els anys quaranta, els cognoms que avui continuen exercint el poder econòmic i també polític a Catalunya són els Millet, els Cortina, els Carceller, els Mateu o els Trias, mentre que al conjunt espanyol són els De Oriol, López de Letona, De la Mora y Mon, Suárez o De Borbón, per posar-ne alguns exemples. Les mateixes famílies propietàries de les terres i dels recursos que exerceixen d’enllaç amb els sectors productius estratègics o proveeixen de persones les dues principals forces polítiques i, en especial, el Partit Popular. Un model que ha fet que, segons Oxfam-Intermón, actualment les 20 persones més riques tinguin la mateixa fortuna que els 9 milions de persones més pobres. Ni Catalunya ni els Països Catalans són un oasi en aquest sentit.

alfonso-cortina

Els Cortina

Un dels àmbits dins el sector de l’alimentació que més beneficis produeixen, el de la cervesa, així ho constata. L’empresa San Miguel, avui dia part del conglomerat Mahou, és un gran exemple d’aquest petit món que són les grans empreses i la seva relació amb els hereus del franquisme. San Miguel va ser fundada per Pedro Cortina Mauri (la Pobla de Segur, 1908 – Madrid, 1993), empresari i diplomàtic del franquisme que va arribar a ser ministre d’Afers Exteriors amb els últims governs de Carlos Arias Navarro. Ambaixador espanyol a París durant el Maig del 1968, aquest empresari, casat amb la filla del primer alcalde franquista de Madrid i cunyat del primer oficial mort de la División Azul al front rus, va ser vicepresident de la marca cervesera fins a la seva mort. Els seus dos fills també han tingut un conegut recorregut en el món empresarial espanyol. D’una banda, Alfonso Cortina va ser president de Repsol-YPF entre el 1996 i el 2004, posteriorment de la immobiliària de La Caixa, Colonial, i finalment va obtenir un càrrec directiu a l’empresa de capital de risc Texas Capital Group a Espanya. De l’altra, Alberto Cortina es va casar amb Alicia Koplowitz, empresària i propietària de la fortuna heretada de l’empresa Fomento de Construcciones y Contratas (FCC). Koplowitz és considerada una de les 20 fortunes espanyoles més importants i, a més d’FCC, enriquida gràcies al règim, disposa d’accions en grups empresarials diversos com Inditex, Prisa o Ferrovial a través de la seva SICAV.

Els Carceller (Damm)

La història de Damm no és substancialment diferent de la de San Miguel pel que fa a les connexions amb el franquisme. El seu fundador, Demetrio Carceller Segura (Las Parras de Castellote, Terol, 1894 – Madrid, 1968), enginyer format a Terrassa, fundador de Campsa, va acabar sent ministre de Comerç de Franco entre el 1940 i el 1945. Fundador de la Falange amb Primo de Rivera, Carceller va col·laborar amb l’Alemanya de Hitler i la Itàlia de Mussolini des d’un Govern que va abandonar per fer fortuna en el sector privat gràcies a les publicacions del ‘Butlletí Oficial de l’Estat’. A més de la marca de cervesa, Demetrio Carceller va formar part de consells d’administració com ara els del Banco Comercial Transatlántico, el Banc Industrial de Catalunya, Fomento de Aragón i Cepsa, i representa, segons diversos historiadors, l’exemple paradigmàtic de l’oligarquia que va créixer dins el règim. La seva fortuna, liderada per la marca Damm, continua en mans dels seus descendents homònims. El propietari majoritari actual de la cervesera és el seu nét, Demetrio Carceller Arce, que ha aconseguit incrementar la fortuna participant de la petrolera canària Disa, i sent conseller de Sacyr, CHL, Pescanova, Ebro Puleva, Gas Natural o Repsol. Carceller Arce ha millorat les prestacions empresarials del seu avi, encara que durant el 2014 va sortir a la llum la imputació que el jutge Pablo Ruz, de l’Audiència Nacional, li va fer per blanqueig de capitals i delicte contra la hisenda pública.

demetrio-carceller-damm

Els Suqué-Mateu (Grup Peralada)

Si el món de la cervesa fa olor de ranci per les seves vinculacions amb la dictadura, una part del sector vinícola no és menys. Si més no, a Catalunya, on un dels conglomerats més coneguts, el Grup Peralada, és propietat dels Suqué-Mateu. Aquesta família és formada per Carme Mateu, propietària de les vinyes i del castell que dóna nom a l’empresa, i Artur Suqué, fundador d’Inverama-Casinos de Catalunya, i els seus tres fills. El projecte empresarial, gastronòmic i cultural al voltant d’aquesta localitat empordanesa va ser creat per Miquel Mateu i Pla (Barcelona, 1898-1972), pare de Carme Mateu i alcalde de Barcelona des de l’entrada dels feixistes fins al 1945. Mateu i Pla va ser 24 anys procurador de les Corts franquistes com a conseller nacional de la Falange i 5 més com a membre vitalici, a més d’ambaixador a París durant 2 anys. Falangista com pocs, Mateu i Pla era considerat un dels amics més íntims del Caudillo, que sovint anava a visitar-lo a la casa d’estiueig de la platja de Garbet a Llançà. Fill d’un industrial, cofundador de la Hispano-Suiza, aquest empresari va tenir càrrecs i responsabilitats en moltes empreses, com ara el Banco Urquijo Catalán o Barcelonesa de Publicaciones (editora del ‘Diario de Barcelona’), i va presidir la Caixa de Pensions, Foment del Treball Nacional i l’agència de notícies Efe. L’escriptor empordanès Josep Pla, gens sospitós de ser un aliat dels bolxevics, el definia com “un personatge sinistre, un burgès dominat per la por, per una ànsia econòmica sense límits, l’autèntic representant del franquisme a Catalunya”. Ho repeteixo: l’autèntic representant del franquisme a Catalunya. Paraula de Pla.

Els Trias Sagnier

En l’alta burgesia catalana que formava part de l’oligarquia franquista i que s’ha mantingut viva durant el pas dels anys no hi ha, com és lògic, només empresaris vinculats amb l’alimentació. La família Trias Sagnier, per exemple, és un cas ben diferent. El pare, Carlos Trias Bertran (Barcelona, 1914 – Madrid, 1969), fill de l’alta burgesia barcelonina, va ser un dels fundadors de la Falange a la província i va fugir a Burgos tan bon punt va esclatar la guerra. Tinent d’alcalde de la Barcelona franquista i primer secretari del Movimiento a la província de Girona, Carlos Trias és un dels noms vinculats amb la sentència de mort del fundador d’Unió Democràtica de Catalunya, Manuel Carrasco i Formiguera. Els fills d’aquest barceloní, al qual la mort sobtada va impedir arribar a ser ministre, també s’han mantingut en l’elit intel·lectual i política catalana. Així, Jorge Trias, per exemple, és advocat i col·laborador de la Fundación para los Análisis y los Estudios Sociales (FAES), i va ser diputat popular entre l’any 1996 i el 2000. Columnista històric d’’Abc’, escriu actualment al diari ‘El País’. Jorge Trias ha estat relacionat amb el ‘cas Bárcenas’, ja que va ser una de les primeres veus a denunciar l’entramat delictiu al carrer Génova de Madrid. El seu germà, Eugenio Trias, va ser un dels filòsofs espanyols més importants del segle xx, així com un dels promotors del manifest del Foro Babel, que reclamava més presència del castellà en els espais públics de Catalunya. Vinculat intel·lectualment amb Ciutadans, Eugenio Trias va morir a causa d’un càncer l’any 2013. Un tercer germà, Carlos Trias, també va fer carrera dins les esferes culturals com a escriptor i assagista.

gayEls Gay de Montellà

Alguns importants empresaris catalans actuals també continuen llinatges com els dels Trias. El president de la patronal catalana, Joaquim Gay de Montellà, per exemple, és fill de Rafael Gay de Montellà, advocat i falangista de la Barcelona del règim. Gay de Montellà pare (Vic, Osona, 1882 – Barcelona, 1969) va arribar a escriure un llibre l’any 1940 titulat ‘Autarquía’.

Els Lara Bosch

Una dictadura que amb la seva arribada havia apoderat els més fidels a la insurrecció com ara José Manuel Lara, editor i pare de José Manuel Lara Bosch, traspassat recentment. En el transcurs de la seva vida, Lara Bosch va consolidar un dels grups editorials espanyols més potents, Planeta, amb inversions en el món dels mitjans de comunicació, com, per exemple, a ‘La Razón’ o a Atresmedia (La Sexta i Antena 3). La seva influència en el món de la comunicació i el finançament de les opcions més contràries al catalanisme van ser unes constants durant la seva trajectòria. José Manuel Lara pare va participar en la Guerra Civil en el bàndol franquista com a capità de la Legió i va romandre sempre fidel a Franco. El 1949, només 10 anys després del final de la guerra, va fundar l’editorial Planeta a Barcelona.

Els Bau

Aquest corrent hereditari, el trobem també entre una de les famílies franquistes més destacades de les Terres de l’Ebre, els Bau. Joaquim Bau (Tortosa, 1897 – Madrid, 1973), comerciant benestant, carlí i alcalde de Tortosa durant l’època de Primo de Rivera, va tenir un paper polític clau en aquesta zona del país durant el franquisme, quan la seva audàcia amb el Banc de Tortosa li va permetre acumular una gran fortuna. Procurador de les Corts franquistes, va presidir el Consell del Regne des del 1965 fins a la seva mort, quan el monarca li va atorgar el títol pòstum de comte de Bau i el municipi de Tortosa va posar el seu nom a un institut. Un dels fills, Fernando Bau, també va ser diputat a les Corts franquistes i un dels fundadors d’Aliança Popular (AP) a les Terres de l’Ebre. La història es repeteix. O, si més no, coincideix. Perquè, de famílies com els Bau o els Veray, en el cas del Gironès, en trobem a la majoria de comarques rurals catalanes.

Els Samaranch

Si una persona simbolitza l’enllaç entre l’elit franquista i el món de l’esport durant els anys posteriors a la mort de Francisco Franco, és el català Juan Antonio Samaranch Torelló (Barcelona, 1920-2010). Samaranch, que havia estat procurador a les Corts (1964-1977), delegat nacional d’Esports, regidor a l’Ajuntament de Barcelona i president de la Diputació de Barcelona (1973-1977), va arribar al zenit de la seva carrera l’any 1980 amb la designació com a president del Comitè Olímpic Internacional (COI), organisme encarregat de promoure l’olimpisme. Aquest càrrec li va permetre ser la persona que va anunciar que Barcelona acolliria els Jocs Olímpics de 1992 i li va facilitar la possibilitat d’establir negocis i connexions amb les elits polítiques i econòmiques de la gran majoria d’estats del món.

Així mateix, però, durant el seu mandat al capdavant del COI (va deixar el càrrec l’any 2001) hi va haver alguns dels casos més sonats pel que fa a acusacions de corrupció dins d’aquesta institució. D’una banda, l’any 1991 es va produir la dimissió de l’advocat i mà dreta de Samaranch, Robert Helmick, per haver-se beneficiat del seu càrrec i haver cobrat de forma irregular més de 300.000 dòlars. D’una altra banda, va tenir lloc la compra silenciada de vots per part de la candidatura de Salt Lake City per acollir els Jocs Olímpics d’Hivern del 2002. Una acció que va resultar exitosa, ja que aquesta ciutat dels Estats Units, amb una abundant població mormona, va acabar celebrant aquells Jocs, encara que per fer-ho es va endur 13 membres del COI expulsats per aquest afer.

De fet, no van ser pocs els que durant aquells anys van acusar l’expresident de la Diputació de Barcelona d’haver enfortit una estructura basada en el clientelisme i corrupta dins un dels organismes internacionals amb més poder del planeta. L’endemà de la seva mort, per exemple, el periodista anglès Matthew Syed escrivia un article contundent al diari britànic ‘The Times’, on afirmava que, amb la seva presidència, Samaranch “havia mort els ideals de l’olimpisme” i havia permès que la corrupció es generalitzés dins la institució, ja que no s’hi demanaven ni factures ni s’hi auditaven els comptes, tot i que no paraven d’entrar-hi diners. Una manera de fer que van heretar els seus successors, tal com va sortir a la llum pública l’any 2009 quan exalts càrrecs xinesos van confirmar que Jacques Rogge, successor de Samaranch, havia pactat en secret la ciutat que acolliria els Jocs Olímpics del 2008 (Pequín).

Però Juan Antonio Samaranch no es va dedicar únicament a presidir el COI durant la seva etapa postfranquista, perquè va combinar la presidència amb una ascensió categòrica en el món empresarial i financer. L’any 1984 va ser nomenat conseller delegat de la Caixa de Pensions, i el 1987, president de l’entitat, posició que va ocupar fins al 1999. Samaranch, que, quan era president de la Diputació, havia afirmat que “el mandat de Franco representarà, al meu parer, un dels més brillants períodes de la història d’Espanya. Sense cap mena de dubte”, va presidir també la immobiliària Colonial, propietat de la mateixa Caixa i des d’on l’entitat va promoure l’especulació immobiliària i la posterior bombolla del sector. Durant el seu període al capdavant de l’empresa, Samaranch i el seu equip van situar-la entre les caixes d’estalvis més importants d’Europa. Una vegada jubilat, l’expresident del COI va ser designat també president d’honor de La Caixa, càrrec que compaginava amb molts d’altres, com ara el de president d’honor del Reial Automòbil Club de Catalunya, soci número 1 del Círculo Ecuestre, principal espai de trobada de l’elit conservadora de Barcelona, o soci de mèrit del Reial Club Deportiu Espanyol. El rei Joan Carles I el va nomenar el 1991 marquès de Samaranch.

josep-vilarasau

Els Vilarasau

Tot aquest recorregut d’èxit en l’àmbit financer, el va fer de la mà d’un altre català estretament vinculat amb l’Administració franquista i que avui dia ostenta la presidència d’honor de La Caixa. Es tracta del barceloní Josep Vilarasau i Salat (1931), que l’any 1976 ja va ser designat director general de La Caixa de Pensions, que va acabar presidint durant quatre anys després de la renúncia de Samaranch. Vilarasau, però, no va començar la seva carrera professional a La Caixa, sinó que la seva arribada a l’entitat financera va estar precedida per la seva experiència dins l’estructura franquista com a director general adjunt de Telefónica (1966-1969), director general del Tresor i de Pressupostos (1969-1975) i, finalment, director general de Política Financera (1972-1975). Com a director general de La Caixa, càrrec que va compatibilitzar alguns anys amb la presidència de la concessionària d’autopistes Acesa (1989-1998), Vilarasau és considerat el cervell de la fusió amb la Caixa de Barcelona, així com del ràpid creixement de l’empresa.

Aquest fill de la burgesia barcelonina va ser, per a molts, una de les poques persones que podien exercir un contrapoder real a Jordi Pujol i Soley quan era president de la Generalitat de Catalunya. Així mateix, Vilarasau va ser la persona que va proposar a Samaranch ocupar la presidència de l’entitat l’any 1987, fruit de la bona relació que hi tenia a través del seu cosí Carlos Ferrer Salat, fundador i president durant set anys de la Confederació Espanyola d’Organitzacions Empresarials (CEOE) i president del Comitè Olímpic Espanyol. Vilarasau buscava en Samaranch una persona de crèdit internacional que no s’interposés en el seu dia a dia i que li permetés fer i desfer tant com volgués. Samaranch era la persona ideal per a aquest propòsit, ja que passava temporades llargues fora del país, al mateix temps que buscava posicions que li atorguessin un prestigi. Relacions simbiòtiques sortides del forn de la burgesia.

portadallucEls Udina Martorell

Durant el primer postfranquisme també formava part del consell d’administració de La Caixa un altre conegut franquista català, Santiago Udina i Martorell (Barcelona, 1911-2006). Udina havia destacat en el règim pel fet de ser president d’Acció Catòlica i regidor i tinent d’alcalde de Barcelona entre el 1951 i el 1956, i pel fet d’ocupar diversos càrrecs a l’Administració, tant a la comissaria del Plan de Desarrollo com al Ministeri d’Obres Públiques, o presidint el Banco de Crédito Local. Aquest barceloní, procurador de les Corts franquistes, pare d’11 fills, proper a Aliança Popular, crític amb la legalització del Partit Comunista i el retorn de Tarradellas, va ser també delegat del Consorci de la Zona Franca amb l’arribada de la democràcia liberal espanyola. Un nòmada del poder. Udina va coincidir al consorci amb Antonio de la Rosa, pare de Javier de la Rosa i conegut espoliador de l’ens de la Zona Franca per un valor de 1.230 milions de pessetes (aproximadament 7 milions d’euros).

* Fragments del llibre ‘El franquisme que no marxa’, editat per Edicions Saldonar en el marc de la col·lecció coelaborada amb el Grup de Periodistes Ramon Barnils.

 

Trias i Bosch: Junts x tapar la corrupció

Posted on

xavier-alfred-junts

Doncs si, el grup de Junts pel Sí a l’Ajuntament de Barcelona, la dreta d’ERC+CiU(PDEC), s’ha unit a la dreta feixista del PP+C’s tot just tres dies després que l’Oficina Antifrau de Catalunya (OAC) hagi començat a estudiar les presumptes irregularitats en la gestió econòmica i financera de l’Institut Municipal d’Informàtica (IMI) i de l’agència pública Barcelona Regional (BR) els anys 2014 i 2015.

Per qui no coneix el tema, Antoni Vives, exTinent d’Alcalde i home d’absoluta confiança de Xavier Trias, va crear un “cortijo” durant quatre anys a l’IMI i a Barcelona Regional fent i desfent al seu gust, gastant els diners públics en viatges, recepcions i contractes als amics. Res de nou, que no faci trenta anys que Pujol i els Pujol, Mas, Prenafeta, Alavedra, Cullell o companyia no hagin fet mil i una vegades (si us fa mal aquesta veritat podem parlar d’Aznar, Barcenas, Rajoy, o Camps, us sentiu millor?, els corruptes no tenen pàtria, però no em vull desviar del tema).

El problema fou, que esperaven continuar quatre anys més amb aquestes “enriquidores” polítiques i per tant no calia intentar amagar-ho, però va la Colau i guanya per la mínima (i per sorpresa) i es troba uns “marrons de cal Déu”. La tradició política (d’allò que ara anomenem “casta” o vella política) era ben senzilla: si entren uns altres a governar m’ho tapen, que quan jo torni els hi taparé… bé, es fa una mica de paripé però mai, mai, mai, es destapen les corrupteles, que “som l’oasi català”.

xavier_trias_y_antoni_vives_

Antoni Vives és d’aquell tipus de perfil que tant agrada a Catalunya: pseudo-independents però fidels al poder, escriptors o periodistes o tertulians”divins”, tant simpàtics i creatius que poden ser racistes, masclistes o explotadors però amb gràcia i com son els “nostres” cal tapar-lis les vergonyes, disposats a fer la feina bruta ja que es creuen guiats per la seva intel·ligència superior, en resum saben de tot i més… com per exemple Vicent Sanchis, Agustí Colomines, Francesc-Marc Àlvaro o la Pilar Rahola. (I no oblido les Espanyes – que funcionen igual: Francisco Marhuenda, Miguel Angel Rodriguez, Eduardo Inda o Garcia Serrano).

Que va fer el nou govern davant aquesta situació, allò que s’hauria de fer sempre si tens valors i dignitat, si creus que la política esta al servei del poble, si creus que els diners públics són per canviar i millorar la vida de la ciutadania, no per pagar les campanyes electorals o comprar la premsa.  En resum, per justícia, honradesa, ètica i deure envers la ciutadania com a governant, es va demanar un informe jurídic que determinés si podien haver irregularitats en la gestió de l’Institut Municipal d’Informàtica (IMI) els anys 2014 i 2015, sota el mandat de CiU.

El dictamen destaca que els antics gestors de l’IMI van cometre irregularitats en la contractació de serveis i de personal. Durant el període 2011-2014, aquesta entitat va realitzar una alta proporció de contractació directa i negociada sense publicitat, que, segons detallen les anàlisis, constitueixen una «mala praxi administrativa».

Una altra anomalia detectada és que determinats proveïdors de l’IMI oferien serveis a l’entitat com personal extern. En concret, 63 empreses van proporcionar 278 treballadors, cosa que comporta, segons l’informe jurídic, «prestamisme laboral». El fet és que la plantilla d’externs, com a mínim, va igualar la de l’IMI i, a més, els forans van ocupar centres de comandament.

També s’ha constatat l’existència de projectes que, en principi, estan fora de l’àmbit contractual habitual de l’IMI, així com factures pendents de pagament amb «contractes verbals» amb una quantitat que arriba als 1,4 milions d’euros. El dictamen jurídic subratlla que la direcció de l’IMI va ser advertida de les males pràctiques contractuals i indicis d’irregularitats. L’operativa podria suposar una «conducta prevaricadora», a la vegada que apunta la malversació si hi ha perjudici per a les arques públiques.

I ara que l’Oficina Antifrau de la Generalitat de Catalunya (organisme independent) ha obert una investigació “casualment” Xavier Trias i Alfred Bosch (Junts x tapar la corrupció) organitzen una alternativa al govern de Colau amb l’objectiu d’evitar que aquesta investigació (i d’altres casos que segurament apareixeran -què penseu que és una excepció a les polítiques “monetàries”d’en Trias o de CiU, ara PDEC ? us sona Banc Expropiat, el viatge pagat del Trias a les noces dela filla d’en Masels informes encarregats a Entorn, una de les empreses dels Pujol Ferrosula, etc. ? ) arribi a esclarir el cas.

trias2

Espero que aquest nou quatripartit de dretes, que amaga la seva veritable voluntat amb grans discursos i invoca a tots els sants del moment, no tingui gaire èxit, però…

Francesc Cambó, finançador de l’assassí Francisco Franco

Posted on Updated on

1

Avui faig una proposta als companys i companyes de Temps de Revolució: Per què l’Ajuntament de Barcelona no retira el bust de Francesc Cambó que hi ha a Via Laietana ? Fem arribar aquesta demanda a través de la web municipal ?

El polític català Francesc Cambó, cofundador i líder de la Lliga Regionalista, descrit per Romanones com “el millor polític del segle XX”, va ajudar a recaptar a l’estranger 410 milions de pessetes per finançar la revolta dels militars colpistes encapçalats per Franco al 1936. Així mateix, va avalar o va ajudar a aconseguir crèdits que van poder ascendir a 35 milions de dòlars, gràcies als quals centenars de milers de persones van morir, restar empresonades, torturades o van haver de fugir a l’exili.

Més informació a l’article “¿Quién puso el dinero para el golpe del 18 de julio y la Guerra Civil?” d’Alejandro Torrús a Público o al llibre “Espias de Franco” de Josep Guixà.